The Underworld II: &TEAM, los fantasmas de las cuatro estaciones

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El lore de &TEAM se centra en una narrativa de fantasía urbana conectada al universo “Dark Moon” de HYBE y Demona Lauren nos da una visión de esta cronología enfocada a esta historia a través de los MVs de la agrupación.

El lore de &TEAM en DARK MOON se lee como una cronología, pero se siente como una trampa. El tiempo avanza y, aun así, aprieta. Encierra sin barrotes, a través de la memoria, de los ritos, de los objetos que retienen. Una foto, una tumba, una carta, una luna llena, un altar. Nada impide que la manada camine, pero todo la obliga a volver, por dentro, hacia lo que no se ha digerido.

Esa tonalidad oscura aparece desde el inicio del ciclo estacional. En Samidare, la manada todavía se encuentra en el después inmediato de la muerte de Giri, figura de hermano mayor y punto de referencia del grupo, cuya ausencia sigue organizando las tensiones. Tahel continúa escribiéndole, como si la escritura pudiera sostener la presencia. La narración coloca al lector en un tiempo paradójico, un presente que no logra desprenderse de lo anterior.

Las estaciones como guerra psicológica

La lectura por estaciones funciona porque describe menos el clima que el estado interior de la manada. Cada título impone un color mental, un régimen de emociones, una manera de existir.

  • La primavera de Samidare

La primavera no significa un renacer inmediato. Significa duelo a cielo abierto.

En Samidare, un mes después de la muerte de Giri, las tensiones internas saturan lo cotidiano. Enzy choca sin cesar con Camill, porque los recién llegados fueron manipulados por las Red Hood Sisters, un grupo antagonista que instrumentaliza a los lycans, y su presencia reactiva la culpa y la rabia. El video describe una escena clave que condensa esa mecánica de acecho. Una salida pensada para calmar, un picnic y luego un partido de básquet, termina agravando los conflictos.

El punto de quiebre es un objeto. Tahel lleva consigo una foto del grupo. Los recién llegados lo empujan, la foto cae y la lluvia la estropea. La imagen del «nosotros» se degrada en el suelo y estalla la pelea. No se trata de un detalle decorativo. Es una prueba narrativa de que el pasado no quedó atrás. Está en sus manos.

La escena se resuelve con una señal estacional. La lluvia se detiene, vuelve el sol y una lluvia de pétalos de cerezo cae sobre ellos, asociada al recuerdo de Giri. El relato no se limita a decir «dejen de pelear». Muestra un pasaje. Para entrar en la primavera, la manada debe dejar de negar el duelo.

  • El verano de Aoarashi

El verano se parece a un paréntesis, un intento de normalidad.

En Aoarashi, la manada realiza su primer viaje en conjunto hacia una ciudad portuaria, Maruama. El video insiste en el doble movimiento. Por un lado, las escenas de descanso, piscina, festival de luces, fuegos artificiales, dan la impresión de un tiempo por fin respirable. Por otro, la trama recuerda que la claridad no borra el peligro. Los gemelos Luka y Louis hacen un reconocimiento y descubren rastros de vampiros. Maruama no es un refugio.

El corazón del episodio es una tensión de lealtad. Luka y Louis buscan una base de Wolfsbane y posibles sobrevivientes, lo que revela una fidelidad a un orden que excede a la manada. Khan los pone en su lugar, recordando que la manada es una familia y que una carga se sostiene entre varios. El verano se vuelve entonces el arte de mantenerse juntos a pesar de los secretos.

Maki y K (Izquierda) foto promocional de Samidare, Nicholas y Taki (Derecha)
foto promocional de Samidare, imagenes oficiales HYBE
  • El otoño del después de la partida y la carta

El otoño instala la separación.

El hito temporal más nítido del lore es el 3 de septiembre de 2000, fecha de la partida de Gravehill. El video describe una escena de despedida. Mika, humana vinculada a Khan y a la historia de Gravehill, alcanza a la manada en el momento de partir. Khan le pide que cuide las tumbas de Giri y de su madre en el cementerio de Gravehill. La ruptura aquí es concreta. Irse no significa borrar. Irse significa confiar la memoria.

Un mes después, la manada se instala en Kaelin, otra ciudad portuaria. Una luna llena los conduce a acampar en el bosque para vivir la transformación con libertad, lejos de la clandestinidad de Gravehill. Khan, en cambio, no se transforma como los demás. El video presenta esa diferencia como un indicio de estatus y linaje.

En esa misma secuencia, Khan escribe una carta a Mika. Deja caer que la extraña, y luego decide quemarla. El otoño desgarra.

  • El invierno de Yukiakari

El invierno no es solo frío. Es verdad.

En Yukiakari, han pasado tres meses desde la partida de Gravehill. La manada no ha encontrado a ningún otro lobo, y la ausencia se vuelve una forma de soledad estructural. Khan decide entonces seguir la información contenida en el diario de su madre humana para reencontrar la tierra de origen.

El viaje produce un encuentro traumático. Un lobo extranjero, agitado, acusa a la manada de ser traidora y ataca a Ruslan. Khan intenta razonar, recordando una ley interna que prohíbe herir a los propios, pero el miedo domina. El lobo retrocede y cae por un acantilado. Khan se culpa, tanto por la herida de Ruslan como por esa muerte.

La búsqueda de los orígenes conduce después a un lugar central. Khan descubre un altar ligado al ritual de la blue flower, donde habría recibido un nombre y una carga. El sitio desencadena una remontada de recuerdos. Aquello que Khan buscaba ya no existe. Su tribu fue destruida. El invierno impone una verdad desnuda. Las raíces son ruinas.

La resolución, sin embargo, permanece colectiva. La manada encuentra a Khan. Ruslan, pese a su herida, es el primero en consolarlo. Si el pasado se perdió, el presente se fabrica entre varios.

Los objetos que retienen, o la mecánica del hantamiento

En un relato tan oscuro, el hantamiento no necesita fantasmas. Necesita objetos.

La foto del grupo, en Samidare, retiene un antes. Las cartas, de Tahel a Giri y luego de Khan a Mika, equivalen a presencia. Las tumbas, en Gravehill, retienen una deuda. El altar, en Yukiakari, ocupa el lugar del origen. Cada vez, el tiempo se materializa. Se vuelve manipulable y, por eso, duele.

Así es como el tiempo se vuelve una prisión suave. Se escapa en lo geográfico, de Gravehill a Kaelin, pero se permanece cautivo de lo que insiste.

Khan, el alfa, y la violencia del rol

En esta arquitectura, Khan ocupa un lugar particular, no porque esté por encima, sino porque está expuesto.

Ser alfa significa sostener al grupo cuando lo colectivo se deshace. En Samidare, espera que el deporte y la salida calmen las tensiones. En Aoarashi, debe poner límites a Luka y Louis y transformar una lealtad competidora en cohesión. En el momento de partir de Gravehill, carga la memoria al pedirle a Mika que vele por las tumbas. En Yukiakari, carga la culpa y luego acepta ser encontrado.

El rol no es un privilegio. Es una carga. Dirigir consiste en caminar con muertos, ausentes, arrepentimientos, y continuar a pesar de todo.

Lo más oscuro en este lore no es el ataque ni la amenaza. Es la manera en que el tiempo convierte el dolor en paisaje.

El relato no se limita a decir que la manada sufre. Muestra cómo sufre en la duración. Una foto se degrada, una carta se quema, una tumba se confía, un altar despierta. El pasado regresa por oleadas, como un clima interior.

Hacia el próximo ciclo: The Witch of Yerasah

Cuando el año se cierra, la historia no se cierra. Se prepara para recomenzar de otra manera.

La manada no sale ilesa. Sale mejor estructurada. El tiempo filtró. Se llevó cosas. Dejó cicatrices. Pero también produjo un conocimiento.

Y ahí se siente con precisión cómo se dibuja la continuación. El próximo capítulo, DARK MOON: The Witch of Yerasah, del que todavía circula poca información, anuncia un desplazamiento. Si The Grey City encerraba a la manada en un tiempo de duelo y transmisión, The Witch of Yerasah podría mover la pregunta hacia otra forma de fatalidad, más ritual, más oculta, donde el tiempo ya no obsesiona solo por la memoria, sino por el hechizo.

Mientras la manada se sostenga, el mundo puede tambalear. El tiempo puede morder. La memoria puede obsesionar. Quedará un techo, construido entre varios, en medio de la noche.

Partenariado media global DL Press/&TEAM HYBE Japan

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