ARTMS conquista la CDMX con su “Grand Club Icarus”
Por Andrea (ibynari)
Este domingo 7 de diciembre, la Ciudad de México vivió una noche mágica y llena de sorpresas. El grupo ARTMS, formado por Kim Lip, Jinsoul, Choerry, Haseul y Heejin, llevó su gira “Grand Club Icarus” al escenario de La Maraka, transformándolo en un club exclusivo para una experiencia doble.
Un Concepto Innovador: De concierto a Club Nocturno
Desde el inicio, la velada prometía algo diferente. El concepto de “club” no solo era parte del nombre de la gira, pues la apertura estuvo a cargo de una DJ que encendió a la audiencia con un mix vibrante con algunas canciones de las chicas pero igualmente de LOONA.
Las integrantes rompieron la barrera del escenario constantemente. En un momento espontáneo, preguntaron al público mexicano que les enseñaran una palabra en español. La respuesta fue unánime y potente: “¡Loba, loba!”.
La química era evidente y esa confianza alcanzó su punto máximo hacia el final del show. Al ser la última escala de esta gira, las artistas se soltaron por completo y celebraron lanzándose agua entre ellas y hacia el público, en una travesía que selló la fiesta.
El poder de la audiencia también se hizo sentir en el setlist. Ante la petición multitudinaria, ARTMS revivió con emoción el himno “Butterfly” de LOONA, un momento nostálgico que emocionó a miles. Pero no se detuvieron ahí, también complacieron a los fans con una versión energética de “Hi High”.
Más allá de las coreografías grupales impecables, el concierto permitió apreciar el talento individual de cada miembro. Los solos fueron un destacado: Kim Lip con su poder vocal, Jinsoul con su carisma, Choerry con su energía y baile, Heejin con su intensidad hipnótica y Haseul con su presencia cautivadora que aunque se encontraba un poco enferma no dudo en dar lo mejor a sus fans. Cada una tuvo su momento para brillar y demostrar la versatilidad artística que las define, no solo como grupo, sino como solistas completas.
El concierto de ARTMS fue más que una presentación musical, combinó la calidez de un encuentro con la adrenalina de una fiesta en un club, todo con momentos de pura espontaneidad. La imagen de las chicas riendo mientras se lanzaban agua, coreando Virtual Angel con un público entregado, o riéndose con la palabra “loba”, quedará grabada como un testimonio de una noche donde la barrera entre el escenario y el público simplemente se desvaneció. México demostró una vez más, ser una plaza ferviente y las integrantes de ARTMS se llevaron el calor de un recibimiento que sin duda desean repetir pronto.
